Pamplona recupera los actos de culto con una procesión que contó con 40 porteadores y donde el público respetó la norma del uso de mascarilla.
Noticia de PEDRO GÓMEZ, publicada en DIARIO DE NAVARRA el jueves 3 de marzo de 2022.
El olor a cera quemada y el silencio roto por los tambores volvieron a las calles del Casco Antiguo de Pamplona. Con “emoción”, la Hermandad de la Pasión sacó al Cristo Alzado, como marca la tradición desde 1955 y que se rompió en 2021 a causa de la pandemia.
Anoche había “ganas de normalidad, reencontrarse y de preparar la Semana Santa como es debido”, explicó el jefe del paso, Ángel Sánchez Hortelano. Destacó que ayer estaban presentes 40 de sus 50 porteadores, una circunstancia que permitió hacer relevos, cuando otros años andaban más justos. El público también era más numeroso que en 2020 y respetó la norma del uso de mascarilla. Un ligero xirimiri empezó a caer al llegar la comitiva a la Catedral.
Con “gran ilusión y alegría” llevó por primera vez el paso Mateo Alemán Armendáriz, de 17 años y que fue pionero de los mozorritos en 2014. “Para mí es un día muy especial”, expresaba este estudiante del instituto Plaza de la Cruz. Una veintena de mozorritos acompañaron al Cristo, entre los que destacaba Javier, de 6 años y que en 2019 ya vistió la túnica granate y la caperuza. Cerraba la comitiva la junta de la hermandad y su nuevo capellán, Juan Luis Lorda.
Petición por la paz en Ucrania
El paso fue escoltado por catorce soldados romanos. Su jefe llegó tarde y a paso ligero por la calle Compañía, a tiempo para formar en dos filas a sus soldados en el atrio de la catedral. Los porteadores salvaron los escalones y entraron a la seo, donde se cantaron las Letanías de los Santos. La comitiva fue recibida por el arzobispo Francisco Pérez y los canónigos José Antonio Goñi y Alfredo López Vallejos. “Es tiempo de conversión y de volver los pasos descarriados”, dijo el arzobispo, que tuvo una petición por la paz en Ucrania. “Pidamos para que la concordia y la fraternidad imperen”, afirmó.
Con este acto de culto, el Cristo Alzado vuele al templo en el que pasó la mayor parte de la pandemia. El 26 de febrero de 2020 tuvo lugar el anterior traslado de la escultura de Fructuoso Orduña. Veinte días después comenzó el estado de alarma y la consiguiente suspensión de los actos de Semana Santa. Casi dos años permaneció el Cristo Alzado en un lateral de la catedral hasta que la Hermandad de la Pasión lo devolvió a los locales de la calle Dormitalería. Lo hizo de forma discreta y sin anuncio previo.
Fotos: Miguel Ángel Bretros, Fermín Echauri, Pablo Vital.
No hay comentarios:
Publicar un comentario