jueves, 16 de abril de 2026

Desconocedores del "DESCONOCIDO"

  III DOMINGO DE PASCUA ciclo A (Lucas 24, 13-35)

Un “desconocido” ha de hacerse descubrir por los dos viandantes camino de Emaús. Sorprende todo lo que aquellos hombres sabían. Jesús no corrige su información, pero les explica que Moisés y los profetas habían afirmado que lo sucedido era necesario «para que el Mesías entrara en su gloria». Ellos habían sido «necios y torpes para creer». Tomaron decisiones precipitadas, marchándose cuando Jesús acababa de ser sepultado, con un  inmediatismo semejante al de nuestra época. También fueron escépticos, negándose a creer el testimonio de las mujeres que contemplaron la tumba vacía. Por último, cometieron el error de alejarse de la comunidad para sobrellevar, en soledad, la frustración del desengaño, todo lo cual conduce a un diálogo cerrado: «Conversaban y discutían».

Frente a lo que creían saber se encuentran con lo que Dios ha dispuesto. Muchos acontecimientos de nuestra vida encuentran su sentido cuando somos capaces de verlos a la luz de Dios. Una mentalidad racionalista, unida a cierto individualismo y a la prisa y la comodidad, alejaba a aquellos hombres de la comunidad de Jerusalén. ¿Es nuestra vida también un camino hacia Emaús?

 (Fuente: David Amado Fernández, revista Magníficat)

Lecturas de la Misa de este Domingo.

https://www.dominicos.org/predicacion/homilia/19-4-2026/lecturas/

This Sunday´s Holy Mass Readings

http://www.usccb.org/bible/readings/041926.cfm

 


jueves, 9 de abril de 2026

REGINA COELI BIEN FLANQUEADA

 La Reina del Cielo ha bajado de nuevo a nuestro presbiterio para poder ser felicitada por la Pascua de Resurrección de su Hijo, bien flanqueada por San Fermín y San Francisco Javier.


V/. Regina cæli, lætare; alleluia.


R/. Quia quem meruisti portare; alleluia.


V/. Resurrexit sicut dixit; alleluia.


R/. Ora pro nobis Deum; alleluia.


V/. Gaude et lætare, Virgo Maria; alleluia.


R/. Quia surrexit Dominus vere; alleluia.



miércoles, 8 de abril de 2026

CERTEZA Y CONSUELO

 II DOMINGO  DE PASCUA, ciclo A (Juan 20, 19-31) Domingo de la Divina Misericordia

             «Es un Dios herido; se ha dejado herir por amor a nosotros. Sus heridas son para nosotros el signo de que nos comprende y se deja herir por amor a nosotros. Nosotros podemos tocar sus heridas en la historia de nuestro tiempo, pues se deja herir continuamente por nosotros. ¡Qué certeza de su misericordia nos dan sus heridas y qué consuelo significan para nosotros!»

 Benedicto XVI  (Fuente: David Amado Fernández, revista Magníficat)

 Lecturas de la Misa de este Domingo.

https://www.dominicos.org/predicacion/homilia/12-4-2026/lecturas/

 

 


sábado, 4 de abril de 2026

NO SOLAMENTE EL TRIUNFO SOBRE LA MUERTE

 DOMINGO DE PASCUA DE LA RESURRECCIÓN DEL SEÑOR (Juan 20, 1-9)

La resurrección de Cristo no es solo su victoria sobre la muerte, sino también el inicio de una nueva vida para los que creemos en él.

La tumba vacía no indica un final, sino un nuevo principio. Señaló Benedicto XVI: «Si falla en la Iglesia la fe en la resurrección, todo se paraliza, todo se derrumba. Por el contrario, la adhesión de corazón y de mente a Cristo muerto y resucitado cambia la vida e ilumina la existencia de las personas y de los pueblos».

Creer en la resurrección es el motor que nos impulsa a querer llevar a Cristo a todos los rincones y momentos de nuestra existencia. Es saber que su amor ha vencido la muerte y el pecado, y que, por eso, con él podemos salir vencedores en medio de todas las circunstancias adversas. Aspirar a los bienes de arriba, como dice san Pablo, es querer que toda nuestra vida esté conformada con Cristo, es vivir según su amor. Es, de alguna manera, realizar el mismo camino que recorrió el Señor, que, como recuerda san Pedro, «pasó haciendo el bien… porque Dios estaba con él». El Señor continúa presente en su Iglesia y con nosotros. Nuestra vida trasformada por él da testimonio de su resurrección.

 (Fuente: David Amado Fernández, revista Magníficat)

 Lecturas de la Misa de este Domingo.

https://www.dominicos.org/predicacion/homilia/5-4-2026/lecturas/



domingo, 29 de marzo de 2026

Rosario histórico con la "Dolorosa" a las puertas de Semana Santa.

 De histórico pudiera considerarse el rezo del Santo Rosario celebrado en el Sábado de Dolores, con un hermanamiento entre la Congregación del Rosario de los Esclavos y la Hermandad de Paz y Caridad. Precioso el deambular de Nuestra Madre Dolorosa por la naves de la Seo Pamplonesa. Imágenes de un acto mariano para la historia, con la esperanza de que se convierta en tradición.







jueves, 26 de marzo de 2026

LA PIEDRA REMOVIDA GRITARÁ

 Domingo de Ramos en la  Pasión del Señor   (ciclo A), San Mateo 26,14–27,66:

 «Se acallarán los gritos de la muchedumbre del domingo de Ramos. El mismo Hijo del hombre se verá obligado al silencio de la muerte…, lo bajarán de la cruz, lo depositarán en un sepulcro, pondrán una piedra a la entrada y sellarán la piedra. Sin embargo, tres días más tarde esta piedra será removida… Así, esa “piedra removida” gritará, cuando todos callen. Gritará. Proclamará el misterio pascual de Jesucristo. Y de ella recogerán este misterio las mujeres y los apóstoles, que lo llevarán con sus labios por las calles de Jerusalén y, más adelante, por los caminos del mundo de entonces. Y así, a través de las generaciones, “gritarán las piedras”».

 San Juan Pablo II

 (Fuente: David Amado Fernández, revista Magníficat)

 Lecturas de la Misa de este Domingo.

https://www.dominicos.org/predicacion/homilia/29-3-2026/lecturas/

 


domingo, 22 de marzo de 2026

TOMA EL TESTIGO

 

TOMA EL TESTIGO

 

Día del Seminario 2026. Diócesis de Pamplona y Tudela. Vídeo motivacional.

https://www.youtube.com/watch?v=W8mro4OdZoc

 

BIZUM: 04698



sábado, 21 de marzo de 2026

Javier Ciga: el pincel que supo capturar la esencia de la Semana Santa de Pamplona

 Interesante artículo de Teresa Jaurrieta publicado por Diario de Navarra el 24 de febrero de 2026

TRIBUNA CULTURAL La autora resalta la conexión que el pintor tuvo con la Hermandad de la Pasión de Cristo de Pamplona, de la que llegó a ser subprior, y destaca que suyos son tres carteles con los que el Ayuntamiento de la ciudad anunció los actos de la Semana Santa

L A reciente incorporación de 133 obras del célebre pintor pamplonés Javier Ciga al patrimonio municipal constituye un acontecimiento cultural de primer orden. La exposición permanente de la Colección museográfica Ciga, inaugurada en el Civivox Pompelo, invita al visitante a adentrarse en esa esencia que el historiador y presidente de la Fundación Ciga, Peio Fernández Oyaregui, supo plasmar en su monografía Javier Ciga: pintor de esencias y verdades (2012).

En plena Cuaresma resulta oportuno rescatar una faceta del artista que a menudo pasa desapercibida: su profunda conexión con la imaginería, la estética y el espíritu de la Semana Santa pamplonesa.

Ciga no fue únicamente un maestro del lienzo; fue también un hermano comprometido, partícipe activo de la vida de la Hermandad de la Pasión del Señor de Pamplona, miembro de la Junta de Gobierno y subprior en los años 1924 y 1925.

Los años veinte fueron una década decisiva para el diseño gráfico. La modernización de la tipografía, los avances en impresión y la influencia de nuevas corrientes estéticas permitieron crear anuncios visualmente poderosos. El diseño y el color se volvieron claves para atrapar la mirada de una sociedad cada vez más visual. En este contexto, el Ayuntamiento de Pamplona impulsó la cartelería para anunciar tanto los Sanfermines como las celebraciones pascuales. Ciga, que conquistó seis primeros premios con sus carteles de fiestas, firmó también tres obras para la Semana Santa (1924, 1926 y 1929), hoy recuperadas en la exposición mediante pequeñas reproducciones. Tres carteles muy distintos entre sí que forman una especie de trilogía visual. Cada uno presenta una escena viva, como si fueran capítulos de un mismo libro, cada cual, con un tono distinto pero escritos por la misma mano.

El primero, de 1924 -cuyo original se custodia en el Archivo Municipal de Pamplona- destaca por su audacia compositiva y su colorido. Como dato curioso, en las faldillas, se anuncian en francés los festejos sociales que acompañaban entonces a la Pascua: un guiño cosmopolita en una ciudad que empezaba a abrirse al mundo.

El segundo destaca por su atmósfera íntima en torno al Santo Sepulcro; el tercero, por su valor documental, al representar penitentes a las Hermanas de la Soledad con el fondo de las torres de San Cernin en una imagen icónica de la ciudad. Estos trabajos, junto con los programas de mano y diplomas que se concedían en la Hermandad con diferentes títulos honorarios, también fueron ilustrados por el pintor y muestran cómo aplicó un lenguaje moderno a una tradición profundamente arraigada.

La relación de Ciga con la Hermandad no se limitó a su obra gráfica. En 1923, cuando se planteó mejorar el paso de La Despedida, fue él quien propuso sustituirlo por una representación de la Entrada en Jerusalén. Su criterio fue escuchado, y Ciga formó parte del jurado que eligió la escultura del pamplonés Ramón Arcaya para el nuevo paso.

En este mismo año, fue autor de la policromía del Cristo Yacente y consta en las actas de la institución que “no quiso percibir cantidad alguna por su trabajo”. Ciga era consultado habitualmente para policromías y criterios estéticos. Su sensibilidad por la anatomía y la luz lo convertían en asesor habitual, contribuyendo así a definir el patrimonio artístico de la institución. De hecho, formó parte de la junta de expertos que decidió que las nuevas andas del paso del Cristo Yacente no fueran sobre ruedas y que se aceptara el proyecto de las nuevas andas del boceto presentado por Víctor Eusa, que es el que luce el paso actualmente.

En 1924 fue presidente de la Comisión de Invitaciones y, en 1925, presidente de la Comisión de Vestuario. Ciga ejerció además como director artístico de las procesiones hasta el año 1937.

En 1930 se encomendó a una comisión de hermanos —Arrieta, Eusa y Esparza—, con la asesoría artística de Javier Ciga, la elaboración de un estudio o plano general para reformar la procesión. También se les encargó el diseño de un traje de soldado romano «al estilo verdadero de la época, para ir reemplazando los actuales», así como un modelo unificado de caperuzas de mozorros.

Consta igualmente que Ciga, en 1935, retocó con sus pinceles la frente de la imagen municipal de La Soledad que se encontraba bastante deteriorada. Posteriormente, la imagen fue restaurada en profundidad y no queda rastro de su intervención, pero este hecho evidencia su grado de implicación en la imaginería de la Semana Santa

En el año 1937, a pesar de los tiempos convulsos, la Hermandad unió los pinceles de Javier Ciga y la arquitectura de Víctor Eusa; uno como director artístico, el otro como arquitecto honorario. Una suma de voluntades que demuestra que la excelencia artística y el entendimiento mutuo son posibles, resaltando el legado íntegro de nuestros maestros, sin que las tendencias actuales alteren su historia, y exaltando la nobleza del espíritu de la Hermandad.

Ciga firma también un óleo de La Dolorosa de Pamplona, advocación bajo la que nació la Hermandad de la Soledad y cuya efeméride centenaria celebramos este año 2026.

Durante la inauguración de la exposición, el alcalde de Pamplona definió a Ciga como un “pamplonés ligado al cien por cien a Pamplona”, subrayando su amor por las tradiciones de su tierra. Quisiera añadir que Ciga fue también un pamplonés ligado al cien por cien a la Hermandad -una institución que forma parte del pulso íntimo de la ciudad-lo que le llevó a dejar una huella indeleble en ella.

Hoy, gracias al esfuerzo colectivo de varias instituciones y de la familia Ciga, Pamplona vuelve a encontrarse con su célebre pintor desde una mirada renovada. Sus pinceles, que supieron captar a la perfección el retrato de sus contemporáneos, la luz del Baztán, la esencia de nuestra tierra, su forma de vivir y la dignidad de nuestras gentes, también fijaron para siempre la emoción silenciosa de la Semana Santa.





jueves, 19 de marzo de 2026

PODER SOBRE LA MUERTE FÍSICA Y ESPIRITUAL

 V  Domingo de Cuaresma, ciclo A (san Juan 11,3-7.17.20-27.33b-45):

En la recta final de la Cuaresma, la resurrección de Lázaro nos recuerda el bautismo, pero a los que ya nos sabemos amigos del Señor, también nos habla de la posibilidad de haber vuelto a pecar y de recuperar la vida de la gracia. Las palabras de Marta –«ya huele mal porque lleva cuatro días»– apuntan a la desesperación del que cree que ya no puede cambiar de vida. Pero la voz del Señor es potente. El poder de Jesús sobre la muerte física es signo de su poder sobre la muerte espiritual.

        (Fuente:  David Amado Fernández, revista Magníficat)

 Lecturas de la Misa de este Domingo.

https://www.dominicos.org/predicacion/homilia/22-3-2026/lecturas/




miércoles, 18 de marzo de 2026

REVISTA MOZORRO nº 42. 2026






 http://www.semanasantapamplona.org/actividades/mozorro.php



CUARESMA, SEMANA SANTA Y PASCUA PAMPLONESA

 


UN HOMBRE JUSTO

 San José, esposo de la Virgen María. San Mateo (1,16.18-21.24a

           El ejemplo de san José es una gran guía en nuestras vidas. En primer lugar, es la prueba de que para ser un buen cristiano no es necesario realizar «grandes cosas». José es el santo de lo cotidiano: lo vemos en su hogar, ocupado en la vida doméstica y cuidando de su familia, trabajando en su taller, y pensamos en el momento de su muerte, acompañado de Jesús y la Santísima Virgen. Su existencia está entretejida de alegrías y dolores, como la del común de los hombres, pero nunca desvinculada del cuidado de la vida interior. Dios le hablaba en sueños. Los acontecimientos podían sorprenderlo, pero su juicio no dependía del vaivén de las circunstancias, sino que estaba anclado al querer de Dios. Su tranquilidad era el signo exterior de esa vigorosa interioridad y también la expresión de su justicia.

     José era justo porque quería ajustarse en todo a la voluntad de Dios y por eso hizo de su vida un don. Acogiendo en su casa a la Virgen, ejerció su paternidad sobre Jesús, poniéndose totalmente al servicio del misterio de la redención. Por eso también san José nos instruye para que en las diferentes tareas o misiones en que nos encontremos sepamos, sin descuidar las obligaciones de crecimiento profesional ni los compromisos familiares, contribuir al bien de la Iglesia y a la salvación de las almas. Lo pequeño se une con lo infinitamente grande cuando se hace por amor y al servicio de Jesús.

 (Fuente: David Amado Fernández, revista Magníficat)

 

Lecturas para la Misa de esta Solemnidad

 https://www.dominicos.org/predicacion/evangelio-del-dia/19-3-2026/




jueves, 12 de marzo de 2026

HIJO DE LA LUZ

 IV  Domingo de Cuaresma, ciclo A (san Juan (9,1.6-9.13-17.34-38)

            El milagro de la curación  del ciego de nacimiento es el signo de que Cristo, junto con la vista, quiere abrir nuestra mirada interior, para que nuestra fe sea cada vez más profunda y podamos reconocer en él a nuestro único Salvador. Él ilumina todas las oscuridades de la vida y lleva al hombre a vivir como “hijo de la luz”».

 Benedicto XVI

 Lecturas de la Misa de este Domingo.

https://www.dominicos.org/predicacion/homilia/15-3-2026/lecturas/

 This Sunday´s Holy Mass Readings

http://www.usccb.org/bible/readings/031526.cfm




 

jueves, 5 de marzo de 2026

INVITADOS A LA FE

 JAVIERADAS 2026



PRIVADOS DE LOS FALSOS PROFETAS

 III Domingo de Cuaresma, ciclo A (Juan 4, 5-42)

            Cuando Dios nos pide algo, no es fácil darse cuenta de que no nos está denigrando, sino introduciendo en el círculo de sus íntimos: aquellos que por ser servidores también llegan a ser amigos. Y quizás sea ese el momento, ante una obligación que nos atrae y repele al mismo tiempo, cuando debamos entablar con Jesús un diálogo al estilo del de la samaritana. Jesús fue vaciando el interior de aquella mujer de toda el agua estancada que ella mantenía con la estrategia de su pozo y la medida de su cántaro, para hacer brotar una fuente de agua vida.

La vida solo perdura si se entrega, y no intentando perseverar en ella con la monótona fatiga de conservarla. Uno puede acudir todos los días al mismo pozo sin plantearse ninguna pregunta importante, o puede tener un encuentro con Alguien en el que se vuelcan todos los enigmas e inquietudes de su existencia. Parte del trabajo de la Cuaresma consiste en abatir las defensas y deponer las armas, hasta olvidarse incluso del cántaro con el que asegurábamos nuestra provisión diaria. Desprotegidos, esto es, privados de los falsos amores con los que disimulamos nuestra necesidad, podemos dejarnos herir por el Amor, que no nos quiere por lo que somos, sino para darnos vida. Así nos lo recuerda san Pablo: «Dios nos demostró su amor en que, siendo nosotros todavía pecadores, Cristo murió por nosotros».

 

 (Fuente: David Amado Fernández, revista Magníficat)

 

Lecturas de la Misa de este Domingo.

https://www.dominicos.org/predicacion/homilia/8-3-2026/lecturas/



jueves, 26 de febrero de 2026

PROFECÍA DESBORDADA EN EL CUMPLIMIENTO

 II Domingo de Cuaresma, ciclo A (Mateo 17, 1-9)

             El Antiguo Testamento ha desvelado su misterio oculto: Jesús es el Mesías anunciado. Pero también la profecía ha quedado desbordada en su cumplimiento, pues no se trata de un Rey que viene con poder; el que todos tenían por el hijo de un carpintero pasa haciendo el bien y curando, y está dispuesto a sufrir los mayores ultrajes e incluso exponerse a la muerte.

 (Fuente: David Amado Fernández, revista Magníficat)

 Lecturas de la Misa de este Domingo.

https://www.dominicos.org/predicacion/homilia/1-3-2026/lecturas/

 




jueves, 19 de febrero de 2026

LIBRE MALINTERPRETACIÓN DE LA BIBLIA

 I Domingo de Cuaresma ciclo A ( Mateo 4, 1-11)

Cada año, en los inicios de la Cuaresma, la Iglesia pone ante nuestros ojos este misterio de la vida de Cristo en el que tras ser bautizado en el Jordán, «Jesús fue llevado por el Espíritu para ser tentado por el diablo». El diablo dirige su ataque al mesianismo de Cristo, a su condición de hijo de Dios. Las tres interpelaciones se dirigen a que instrumentalice a Dios para obtener algún beneficio. Las propuestas del diablo no solo son atrayentes, sino que pueden ser percibidas como de una urgencia inaplazable: el problema del hambre, vivir en la fascinación separada de la verdad y un gobierno que garantice el orden y la justicia mundana.  Más Jesús nos recuerda que el criterio no reside en lo que nos parece que necesitamos, sino en la fidelidad a Dios. Precisamente, en el inicio de la Cuaresma, esta escena nos recuerda también el peligro de malinterpretar la misma Sagrada Escritura. El diablo la utiliza intentando apartar a Jesús de su misión. Las tres respuestas del Señor nos indican la dirección adecuada: preferir a Dios a sus dones; buscar su camino y no querer forzarlo a que enderece el nuestro; no anteponer ningún logro económico, social, político o de cualquier clase a Dios, el único que ha de ser adorado.

(Fuente: David Amado Fernández, revista Magníficat)

Lecturas de la Misa de este Domingo.

https://www.dominicos.org/predicacion/homilia/22-2-2026/lecturas/





jueves, 12 de febrero de 2026

EL INTÉRPRETE DEFINITIVO

 VI Domingo del Tiempo Ordinario, ciclo A (Mateo 5,17-37)

En Jesús se cumple lo anunciado en el Antiguo Testamento, pero también se abre un nuevo horizonte para la humanidad. Este no solo era inesperado, sino que, como indica san Pablo, sigue siendo insondable para nosotros. Sin embargo, podemos entrar en ese misterio que estaba escondido en Dios, y que se ha dado a conocer en Jesucristo, por la acción del Espíritu Santo.

La autoridad que muestra Jesús al hablar de la Ley, señala su condición divina. La antigua ley estaba esperando a su intérprete definitivo. Pero, además, ese «yo os digo» de Jesús nos indica que él sigue siendo la referencia a la que hemos de dirigirnos en todo momento..

 (Fuente: David Amado Fernández, revista Magníficat)       

Lecturas de la Misa de este Domingo.

https://www.dominicos.org/predicacion/homilia/15-2-2026/lecturas/

 

 


jueves, 5 de febrero de 2026

DECLARA LA GUERRA AL HAMBRE

 CAMPAÑA DE MANOS UNIDAS CONTRA EL HAMBRE


https://www.manosunidas.org/campana/campana-2026-declara-guerra-al-hambre/materiales


DE LO ESCONDIDO Y LO MANIFIESTO - CAMPAÑA DE MANOS UNIDAS CONTRA EL HAMBRE

 V Domingo del Tiempo Ordinario ciclo A  (Mateo 5,13-16)

La sal y la luz nos hablan de lo escondido y de lo manifiesto. La sal se confunde con el alimento que sazona, y quizás por eso se nos habla del riesgo de que pierda su sabor, porque, aunque comprometidos con el mundo, no dejamos de pertenecer a Cristo: no nos toca confundirnos con el mundo, sino contribuir a su elevación. La luz, en cambio, se difunde. Para evitar que ilumine hay que ocultarla. Y Jesús habla de ponerla en un candelabro, que podemos entender como el lugar de cada uno de nosotros en la Iglesia. Así, por ejemplo, se le revelaba a santa Teresa de Calcuta, cuando la llamaba a dirigirse a los más abandonados de entre los pobres: «Pequeña mía, ven, ven, llévame a los agujeros de los pobres. Ven, sé mi luz. No puedo ir solo, no me conocen, por eso no me quieren». Si la luz se refiere a nuestra condición de bautizados, el candelabro nos habla de nuestra responsabilidad. Volviendo a la sal, debemos recordar que ésta no puede dar sabor sin entregarse, pero, al mismo tiempo, si pierde su potencia ya no sirve para nada. Se nos señala que hemos de cuidar nuestro interior para que nuestra sal no se desvirtúe.       

Este fin de semana de Manos Unidas es una buena ocasión de poner en práctica lo que sabemos de palabra: ser sal y luz para un mundo insípido y en tinieblas.

(Fuente: David Amado Fernández, revista  Magníficat)

Lecturas de la Misa de este Domingo.

https://www.dominicos.org/predicacion/homilia/8-2-2026/lecturas/



jueves, 29 de enero de 2026

NUEVO PROGRAMA DE VIDA

 IV Domingo del Tiempo Ordinario ciclo A (Mateo 5, 1-12a)

            La proclamación de las bienaventuranzas, con la que Jesús inicia su discurso programático, se nos presenta como una entrada amplia y majestuosa, con la que Dios indica que quiere abrir su reino a todos y que nadie debe sentirse excluido. Pero, al mismo tiempo, se presenta como una puerta estrecha. Quienes han experimentado las heridas profundas de la injusticia o están marcados por el sufrimiento comprenden que Dios no los ha abandonado; los que, por el contrario, han puesto su confianza en lo efímero y han huido por comodidad de todo compromiso experimentan la nostalgia de una felicidad que no pueden alcanzar de esa manera. Para todos es un mensaje de esperanza.

            Jesús va a proclamar una nueva ley que no quedará escrita en tablas de piedra, sino que ha de grabarse en el corazón de los creyentes. Son un nuevo programa de vida, totalmente inaudito e inesperado. Además, queda fuera del alcance de nuestras solas fuerzas. Por ello también necesitaremos de la fuerza que el mismo Señor nos dará y que nos guiará desde el interior: el Espíritu Santo..

(Fuente: David Amado Fernández, revista  Magníficat)

 

Lecturas de la Misa de este Domingo.

https://www.dominicos.org/predicacion/homilia/1-2-2026/lecturas/



jueves, 22 de enero de 2026

EL QUEHACER DIARIO DE CONVERTIRSE

 III Domingo del Tiempo Ordinario, ciclo A (Mateo 4, 12-23)

Jesucristo es la luz, pero no es la plena claridad, sino solo una luz que brilla: su divinidad está velada por su humanidad. Dios se ha hecho cercano, pero es necesario que el hombre también se aproxime a Dios. Jesús llama a la conversión, acontecimiento que está en el inicio de toda vida cristiana, pero también en todos los momentos de la vida, porque podemos dudar de la «cercanía del reino de los cielos». La luz de Cristo siempre brilla, pero las tinieblas nos envuelven y, a veces, son tan insolentemente espesas que dejamos de fijarnos en la luz. Convertirse es una tarea diaria.

 (fuente: David Amado Fernández, revista Magníficat)

Lecturas de la Misa de este Domingo.

https://www.dominicos.org/predicacion/homilia/25-1-2026/lecturas/



jueves, 15 de enero de 2026

Sacramentalmente presente.

 II Domingo del Tiempo Ordinario A (Juan 1, 29-34)

             El bautismo de Jesús, hoy explicado por Juan, apuntaba a su muerte y resurrección, cargando con la cruz de nuestros pecados y curándonos con sus heridas. Ser bautizados con el Espíritu Santo, hace que los sacramentos sean canales de gracia y ser proclamado «Hijo de Dios» le faculta para quitarnos el pecado y comunicarnos la vida divina. Por él llegamos a ser hijos de Dios. Jesús, en su doble condición de Dios y hombre, es nuestro salvador.

En todas las misas hay un momento ritual que nos pone en contacto con esta escena: el momento de la fracción del pan. El sacerdote parte la forma consagrada y deposita una parte en el cáliz. Entonces toda la asamblea canta o dice «Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo». Es el Señor, sacramentalmente presente, que ha vencido a la muerte y que resucitado vive para siempre. Por él tenemos vida.

(Fuente: David Amado Fernández, revista Magníficat)

 Lecturas de la Misa de este Domingo.

https://www.dominicos.org/predicacion/homilia/18-1-2026/lecturas/




jueves, 8 de enero de 2026

SALVADOS POR SU HUMANIDAD

 Bautismo del Señor (Mateo 3, 13-17)

Los israelitas tuvieron que atravesar el Jordán para entrar en la Tierra Prometida. Entonces, Dios detuvo la corriente y pudieron pasar por el cauce seco (cf. Jos 3); en el bautismo de Jesús, son los cielos los que se abren y se oye una voz: «Este es mi Hijo amado, en quien me complazco». El descenso del Espíritu no añade nada a la divinidad de Cristo, pero recuerda la unción del rey y la investidura profética. Jesús nos salva a través de su humanidad. Por él tenemos acceso al Padre y podemos seguir recibiéndolo en nuestro cuerpo mediante los sacramentos.

  (Fuente: David Amado Fernández, revista Magníficat)

Lecturas para la Misa de esta Solemnidad

https://www.dominicos.org/predicacion/homilia/11-1-2026/lecturas/



lunes, 5 de enero de 2026

DIOS NO QUITA NADA, LO DA TODO.

 Epifanía del Señor (Mateo 2, 1-12)

Epifanía significa manifestación: Dios se da a conocer. En los Magos se representan todos los pueblos. Jesús, del linaje de David, es el Hijo de Dios nacido para salvación de todos los hombres. Dios se dirige a todos, pero no todos lo reciben de la misma manera. La actitud de Herodes se contrapone a la de los Magos. Estos son capaces de distinguir una estrella en la inmensidad del firmamento; él ha olvidado una profecía importante. Los Magos emprenden un camino largo y ponen sus vidas en juego; el rey no se mueve y no consulta directamente las Escrituras, sino que pregunta a los entendidos. Ellos experimentan la alegría de la salvación; Herodes vive paralizado por el miedo a perder algo. Lo que para los Magos contiene una promesa para Herodes supone una amenaza. Herodes se aferra a lo suyo mientras los Magos vacían sus cofres. Uno se ampara en el poder de su cargo mientras que los otros se postran ante un Niño indefenso.

     En el inicio de su pontificado, dijo Benedicto XVI, «Dios no quita nada, lo da todo». La sabiduría de aquellos hombres de Oriente empezó al darse cuenta de que nada de lo que había en la tierra podía satisfacerlos plenamente, por eso escudriñaban el cielo. El que se reveló en las estrellas quiso que lo encontraran en la tierra y no les ahorró la humillación del camino ni el polvo del cansancio. Solo les dejó el consuelo de una estrella que los demás no eran capaces de ver. Llegados al portal, caen de rodillas y, por fin, ofrecen unos regalos extraños para un niño, pero llenos de significado. Dios se revela a los humildes, en cambio, los soberbios quedan confundidos. El que es infinito se acerca a nosotros en debilidad y pequeñez, y es a él a quien hemos de adorar.

     Los Magos de Oriente están ahí para enseñarnos que existe otro camino que ya no pasa por Herodes. Como ellos, hemos de tomarnos en serio las señales que nos llevan a la humanidad de Cristo, que se abajó hasta nosotros y se hizo camino para el hombre. l

  (Fuente: David Amado Fernández, revista Magníficat)

 

Lecturas para la Misa de esta Solemnidad

https://www.dominicos.org/predicacion/homilia/6-1-2026/lecturas/




viernes, 2 de enero de 2026

LA HISTORIA TIENE SENTIDO

 II Domingo de Navidad (Juan 1,1-18)

El cielo se ha unido a la tierra: «El Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros». Estas palabras nos recuerdan que, para vivir nuestra fe, no hemos de alejarnos del mundo; al contrario, porque Dios ha venido a él. Si la Sabiduría está en medio de nosotros, entonces la historia tiene sentido. La relación con Jesús es para nosotros la clave para interpretar todas las situaciones en las que nos encontremos. No solo podemos afrontarlas con confianza, sino vivirlas como hijos de Dios.                                                                            

El Dios del cielo nos ha mostrado su ternura abajándose hasta nosotros en la tierra para que así nosotros, mostrándole nuestro amor mientras vivimos en la tierra, podamos elevarnos hasta la gloria del cielo.

(Fuente: David Amado Fernández, revista Magníficat)


Lecturas de la Misa de este Domingo.

https://www.dominicos.org/predicacion/homilia/4-1-2026/lecturas/