III Domingo C (Evangelio: Lucas 3, 10-18)
Es muy grande el contraste entre la austeridad de Juan en el desierto, y las luces, adornos y cenas que han colonizado nuestro Adviento, impidiendo, al menos en lo exterior, percibir su carácter preparatorio y penitencial. Nos conviene que Juan se introduzca en nuestra imaginación para que no se falsifique el deseo anticipando lo que esperamos.
Juan no impone cargas pesadas, sino que invita a la moderación en la posesión y en el ejercicio del poder. Llama a compartir con el que no tiene y así el exceso de bienes no nos va a engañar con una falsa seguridad. El futuro debe permanecer abierto. De alguna manera invita a ser contenido; no se trata de acciones puntuales, sino de algo que ha de volverse cotidiano. De esa manera se alimenta la espera.
(Fuente: David Amado Fernández, revista Magníficat)
Lecturas de la Misa de este Domingo.
https://lecturasmisa.wordpress.com/l-i-c-adviento/#_DOMINGO_III_ADVIENTO_C

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