v DOMINGO DE PASCUA (Juan 15, 1-8)
Jesús es la vid y nosotros los
sarmientos. Esta imagen señala la unión vital que Jesús resucitado quiere
establecer con nosotros y, a su vez, nuestra total dependencia de él. La gracia
se nos comunica por el don del Espíritu Santo y, sin ella, no podemos «hacer
nada». Queremos ir a Jesús y permanecer a su lado, él se llega y habita en
nosotros. La vida cristiana es misteriosa: podemos descubrir sus efectos y
estudiar sus manifestaciones, pero su origen está en el mismo Dios y no podemos
producirla por nosotros mismos. Lo que sí que hemos de hacer es cuidarla. El
sarmiento depende en todo de la vid y entrega el fruto que ha crecido en él
pero que se ha alimentado de la savia del tronco. El cristiano no madura los frutos
para gozar de ellos, sino para ser útil con su servicio a los demás y reflejar
la gloria de Dios, y en ello encuentra también su propio bien.
(Fuente: David
Amado Fernández, revista Magníficat)
Lecturas de la Misa de este Domingo.
L-I-B-PASCUA
– LECTURAS DE LA MISA (wordpress.com)

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