IV Domingo Ordinario C (Lucas 4, 21-30)
Si Jesús irradiaba la imagen de su Padre, si toda su vida se había vuelto un “hablar visible” del Dios invisible, si lo transparentaba como nadie lo había hecho, ¿por qué a los suyos les costaba tanto reconocerlo? Quizá porque era demasiado normal, demasiado común y cercano. ¡Está tan cerca de ellos que los suyos se niegan a verlo como un don! Al contrario, ¡lo ven como un peligro! Jesús nos enseña una manera diferente de mirar, no atada a la costumbre ni enturbiada por los prejuicios. Nos descubre a un Dios que actúa imprevisiblemente y a través de aquellos que no esperaríamos. Y tenemos que confesar que a un Dios así nos cuesta reconocerlo.
(Fuente: Taco-Calendario del Corazón de Jesús)
Lecturas de la Misa de este Domingo.
http://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/?f=2022-01-30
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