¿Quién en mayor o menor medida no
ha sentido un poco de frustración ante una Cuaresma cercenada, Semana Santa
confinada y Pascua desescalonada? Tal vez fuera esa también la sensación que a
primera vista pudiera uno tener al pasear por las naves de la Catedral de
Pamplona, y encontrarse al Paso del Cristo Alzado en el brazo derecho del
crucero, a los pies del imponente cuadro de San Cristóbal.
Dándose
uno tiempo para degustar el silencio de nuestra seo y contemplar la
escena, podría advertir al fondo la luz
del Santísimo en el Sagrario, indicándonos la presencia real de Jesús entre
nosotros, y más que nunca en estos meses
tan duros.
Que en vísperas de celebrar
la Solemnidad del Corpus Christi, la visión del Cristo Alzado nos recuerde que
Nuestro Salvador no se ha movido… de nuestro lado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario