jueves, 25 de septiembre de 2025

IMPORTANTE A PESAR DE SU MISERIA

  XXVI Domingo Tiempo Ordinario, ciclo C (Lucas 16, 19-31)

 

Además de hablarnos de la justicia que se manifestará cuando caiga el telón del escenario de este mundo y entremos en el definitivo, la parábola de Lázaro y el rico epulón también nos habla de la soledad: la del que se aísla en la comodidad despreocupada y la del que se encuentra abandonado. 

            Aunque la descripción de la parábola pueda parecer exagerada, hemos de ser conscientes de que un mal uso de los bienes materiales nos puede esclavizar, deshumanizar y causar nuestra perdición.

Curiosamente, el pobre, que parece invisible para el rico, tiene nombre. Aunque nadie se fije en él, para Dios es importante. 

 (Fuente: David Amado Fernández, revista Magníficat)

  Lecturas de la Misa de este Domingo.

https://lecturasmisa.wordpress.com/l-i-c-tpo-ordinario-20-26/#_DOMINGO_XXVI_DEL




jueves, 18 de septiembre de 2025

LA NECEDAD DEL ASTUTO

 XXV Domingo del Tiempo Ordinario, ciclo C (Lucas 16, 1-13)

            Jesús nos recuerda que el modo en que usamos los bienes terrenos guarda relación con nuestro destino eterno. El administrador injusto empleó las riquezas para ganarse amigos y así asegurarse que lo acogerían cuando cayera en desgracia.

El discípulo de Cristo utiliza bien sus riquezas cuando estas contribuyen a crear relaciones de amistad (no de interés). La referencia a la vida eterna nos invita a crear vínculos que sean para siempre, y a no esperar otra recompensa que no sea la que Dios nos pueda dar.

 El modo injusto de tratar a los demás no solo los perjudica, sino que, además, impide la deseable amistad social.  

La astucia al final es necedad, pues no es capaz de invertir lo caduco de manera que tenga una rentabilidad eterna.

.(Fuente: David Amado Fernández,  revista Magníficat)

 Lecturas de la Misa de este Domingo.

https://lecturasmisa.wordpress.com/l-i-c-tpo-ordinario-20-26/#_DOMINGO_XXV_DEL

 

 


jueves, 11 de septiembre de 2025

EL ESPEJO DE LA CRUZ

 Fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz (Juan 3, 13-17):

«Cristo, que es tu vida, está colgado delante de ti, para que tú te mires en la cruz como en un espejo. Allí podrás conocer cuán mortales fueron tus heridas, que ninguna medicina habría podido curar, a no ser la de la sangre del Hijo de Dios. Si miras bien, podrás darte cuenta de cuán grandes son tu dignidad humana y tu valor. En ningún otro lugar el hombre puede comprender mejor lo que vale que mirándose en el espejo de la cruz».

 San Antonio de Padua.

  

 https://www.curas.com.ar/Leccionarios/Santoral/09septiembre/Lexaltacscruz.htm


 

jueves, 4 de septiembre de 2025

CRUZ QUE APELA A NUESTRA VOLUNTAD

 XXIII Domingo del Tiempo Ordinario ciclo C (Lc 14, 25-33)

Jesús se dirige a la multitud que le acompaña en su camino hacia Jerusalén, y señala quiénes no pueden ser sus discípulos: los que no pospongan a su padre y a su madre, quienes no carguen con su cruz y quien no renuncie a todos sus bienes. No se trata de simples consejos: es la misma Sabiduría la que habla y nos indica el camino para ser sabios. La propuesta de Jesús apela a nuestra voluntad, no a la fuerza, sino con toda libertad». La exigencia de Jesús es tan grande que no quiere saltarse nuestra libertad («quien quiera»), animándonos a expandirla al máximo. En su propuesta, aparece la totalidad, tanto en la entrega (renuncia a todo), como en la intensidad del amor (no anteponer a nadie ni a uno mismo a Cristo) y en el modo (cargar con la cruz). Por eso, siempre que escuchamos las «exigentes» palabras del Maestro, recordamos que, si nos pide algo, es porque antes nos lo ha dado, y que nosotros lo que hacemos es corresponder a su amor. Además, ¿no nos enseña la misma experiencia que quienes han acogido sus palabras sin matices han empezado también a amar a sus padres, a perdonar a sus cónyuges y un largo etcétera? ¿Acaso no son muchos los que, al cargar con la cruz detrás de Cristo, han comprendido el sentido de su sufrimiento o, al menos, han sido capaces de sobrellevarlo sin perder la paz interior ni caer en la amargura? ¿No es verdad que, en la renuncia a los bienes por amor a Cristo, muchos han encontrado la alegría e incluso se han liberado de preocupaciones. Hemos sido redimidos por Cristo y, acogiendo su palabra e imitando su ejemplo, le seguimos por el camino de la salvación..

    

(Fuente: David Amado Fernández, revista Magníficat)

Lecturas de la misa de este domingo.

https://servicioskoinonia.org/leccionario/texto/3056CTOD23.html




jueves, 21 de agosto de 2025

CORRESPONDIÉNDOLE TOMANDO DE LO QUE NOS HA DADO

  XXII Domingo Tiempo Ordinario ciclo C (Lc 14,1.7-14)

La perspicacia de Jesús en la invitación-trampa a comer un sábado, no se limita a lo exterior, sino que penetra hasta lo más profundo del alma. Con gran pedagogía, recurre a una norma de cortesía y protocolo, el lugar que cada uno ha de ocupar en la mesa, para enseñar sobre la manera de conducirse en la vida: «El que se enaltece será humillado; y el que se humilla será enaltecido». Esto nos traslada de inmediato a la Última Cena, cuando Jesús se levantó de la mesa para lavar los pies a sus discípulos. Eligió el último lugar no para quedar relegado, sino para servir.

 En nuestra lengua hay un dicho: «El que regala bien vende si el que recibe entiende», porque es fácil convertir el don en trueque y acuñar la generosidad como moneda de mercado. Jesús sin embargo,  apunta a la gratuidad con la que ha de hacerse todo para que la invitación sea auténtica. En el modelo de Cristo sólo se le corresponde tomando de lo que él nos ha dado.

 (fuente: David Amado Fernández, revista Magníficat)

Lecturas de la Misa de este Domingo.

https://lecturasmisa.wordpress.com/leccionario-i-c/#_DOMINGO_XXII_DEL



LA PUERTA ESTRECHA DEL MISTERIO DE CRISTO

  XXI Domingo Tiempo Ordinario ciclo C (Lc 13,22-30)

 Jesús nos anima a entrar por la puerta estrecha, por la que, una vez cerrada, ya no se podrá pasar.     La puerta es estrecha en el sentido de que no se trata de que introduzcamos a Jesús en nuestra vida como un complemento, sino de que nosotros entremos en el misterio de Cristo. Eso explica la decepción de los que han comido y bebido con el Señor o lo han escuchado en las plazas, pero, finalmente, se encuentran con la puerta de la casa cerrada. Son los que han tenido la oportunidad de establecer una relación permanente con el Señor, pero o la han ido postergando o no han querido profundizar en ella.

La puerta estrecha es irse configurando a la medida de Cristo. Mientras somos humildes y sencillos, nos es fácil pasar por ella y, como dice Jesús en otro momento, podemos entrar y salir, casi como un juego. Pero, en cuanto crecemos un poco, necesitamos de la corrección y de que otros fortalezcan nuestras manos débiles y robustezcan nuestras rodillas vacilantes.

  (Fuente: David Amado Fernández, revista Magníficat)

 Lecturas de la Misa de este Domingo.

https://lecturasmisa.wordpress.com/leccionario-i-c/#_DOMINGO_XXI_DEL