jueves, 24 de noviembre de 2022

DESEAR EL RETORNO DE QUIEN PERMANECE ENTRE NOSOTROS

 I Domingo de Adviento, ciclo A (Mateo 24, 37-44)

 

¿Qué significa hoy para nosotros permanecer en vela? Algo parecido a lo de Noé: vivir como el Señor nos ha mandado. El mundo parece ajeno a la segunda venida de Cristo. El comportamiento de muchos parece resistirse a la manifestación de la gloria de Dios en todo lo creado y es como si le dijeran: no te esperamos. Es fácil dejarse arrastrar por ese ambiente y desanimarse. Para pertrecharnos de las armas de la luz, hemos de descubrir el amor que Dios nos tiene. La conciencia de su amor por cada uno de nosotros es la que nos sostiene en las dificultades. Es también la que nos hace desear su retorno glorioso, siendo conscientes de que Jesús sigue cerca de nosotros.

 

 (Fuente:  David Amado Fernández (revista Magníficat)

 

Lecturas de la Misa de este Domingo.

http://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/?f=2022-11-27




jueves, 17 de noviembre de 2022

RECONOCER DE QUÉ ESTAMOS NECESITADOS

 Solemnidad de Cristo Rey (final ciclo C, Lucas 23, 35-43)

             Reconocer a Cristo como rey significa, para nosotros, desear estar con Él. Queremos servirle, pero sobre todo, queremos participar de su vida. Jesús es el Rey que redime, que perdona, que sana, aquel cuyo sacrificio abre el camino en el que todos podemos seguirle. Todo lo creado habla en relación con Cristo. Igualmente, nuestra reconciliación con Dios ha sido a través de Jesucristo, que nos ha redimido con su sangre. Esas son las coordenadas que nos orientan para que toda nuestra vida la abramos a la soberanía de Cristo. Para ello, es necesario que, como el buen ladrón, reconozcamos de qué estamos verdaderamente necesitados.

      (Fuente: David Amado Fernández, revista Magníficat)

 Lecturas de la Misa de este Domingo.

http://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/?f=2022-11-20




jueves, 10 de noviembre de 2022

OPORTUNIDAD DE PURIFICAR NUESTRA FE

 XXXIII Domingo del Tiempo Ordinario C (Lucas 21, 5-19)

Para un seguidor de Jesucristo, el anuncio de la destrucción del Templo de Jerusalén es figura de aquellos momentos de especial oscuridad en los que uno puede pensar que Dios ha retirado su mirada sobre el mundo. Muchos cristianos a lo largo de la historia han vivido esa experiencia, que constituye una auténtica prueba de fuego. La esperanza no debía depositarse en el Templo, sino en Dios, del que era signo el templo. Y eso es así continuamente. No hay que buscar la seguridad en lo aparente y en lo que podemos cuantificar, ya que Dios también se vale de lo que se desvanece para poder aparecer en todo su esplendor. Por ello, las ocasiones de crisis son, la mayor parte de las veces, una oportunidad de purificación de nuestra fe.

(Fuente: David Amado Fernández, revista Magníficat)

Lecturas de la Misa de este Domingo.

http://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/?f=2022-11-13



jueves, 3 de noviembre de 2022

6 DE NOVIEMBRE, DÍA DE LA IGLESIA DIOCESANA

 

https://www.portantos.es/iglesia-diocesana-2022/diocesis/archidiocesis-de-pamplona-y-tudela/

UNA VIDA MÁS CONFORMA LA SUYA

 

XXXII Domingo del Tiempo Ordinario C (Lucas 20, 27-38)

Resucitar significa que recuperaremos el cuerpo. No es la mera pervivencia del alma, incorruptible por ser espiritual, sino creer que nuestros cuerpos serán glorificados como lo fue el de Jesucristo, el primer resucitado de entre los muertos. De hecho, nosotros resucitamos por él y con él.                                                 

No sabemos cómo será aquella maravillosa inserción de nuestra humanidad plena en la plenitud del amor de Dios, pero no cabe duda de que pensarlo nos mueve a querer vivir más unidos a Jesucristo y buscar desde ahora que nuestra vida sea más conforme a la suya.

 

(Fuente: David Amado Fernández, revista Magníficat)

Lecturas de la Misa de este Domingo.

http://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/?f=2022-11-06



domingo, 30 de octubre de 2022

POR LOS QUE ENTRARON EN EL MISTERIO DE LAS BIENAVENTURANZAS.

 SOLEMNIDAD DE TODOS LOS SANTOS. San Mateo (5,1-12)

 La santidad no es el resultado de nuestro esfuerzo, aunque se requiera de nuestra cooperación, sino un don gratuito que Dios nos ofrece, pero hay que desear ese don y comprender que en él se encuentra nuestro bien y nuestra felicidad.

Las bienaventuranzas son inseparables de quien las proclama: Jesucristo. Sorprendentes y paradójicas, encienden en todos, especialmente en los que pueden sentirse más imposibilitados para la felicidad, la luz de la esperanza: nadie queda excluido. Pero, precisamente por lo inesperado de su mensaje, obligan a preguntarse por el que hace una propuesta tan atrevida. Descubrimos entonces que en Jesús se cumplen todas ellas y que son como un reflejo y esbozo de su vida. 

Hoy celebramos a todos aquellos que, cautivados por la figura del Señor, entraron en ese misterio de las bienaventuranzas, no desde la abstracción de quien persigue una idea, sino desde la experiencia del encuentro con Cristo y de su abrazo. En los miles de rostros de los santos que la Iglesia ha canonizado y de los que no constan en las listas oficiales, se ha prolongado esa felicidad de la que habla Jesús. La verdad de las bienaventuranzas se sigue verificando en personas concretas; su testimonio continúa desafiando a un mundo que propone una felicidad alternativa más atractiva en apariencia, pero ilusoria al fin.

 Fuente: David Amado Fernández, revista Magníficat.

 Lecturas de la Misa de este Domingo.

https://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/?f=2022-11-01