jueves, 28 de abril de 2022

DON QUE PRODUCE FRUTO

 III Domingo de Pascua C (san Juan 21,1-19):

 El relato de la pesca milagrosa, que leemos en el III Domingo de Pascua, apunta a que Jesús no va a dejarlos solos, invitándonos a afrontar los quehaceres diarios contando con Jesucristo, sabiendo que todo lo que realizamos unidos a Jesús, por amor a Él, produce fruto. El almuerzo posterior evoca al encuentro eucarístico, en el que la unión con Cristo se hace más intensa y profunda.    

            Por la resurrección de Jesús se nos ha comunicado una vida nueva. Él nos ha hecho don de su amor, para que este mueva toda nuestra vida y continuamente produzca el fruto abundante y desproporcionado de la caridad con nuestro esfuerzo.

 

     (Fuente: David Amado Fernández , revista Magníficat)

 Lecturas de la Misa de este Domingo.

http://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/?f=2022-05-01




 

sábado, 23 de abril de 2022

SEÑALES DE UN AMOR QUE DURA PARA SIEMPRE

 II Domingo de Pascua ciclo C  (Juan 20, 19-31) Domingo de la Divina Misericordia.

             La permanencia de las heridas de Jesús indica que su amor es para siempre. Él continúa intercediendo por nosotros ante el Padre, pero también sigue presente en su Iglesia. En las llagas de Jesús se descubre un doble fundamento para la misión. Por una parte, se nos recuerda que el camino de la Iglesia ha de seguir el de Cristo: el del abajamiento y la entrega. Por otra, se nos invita a no evitar el sufrimiento ni las heridas del mundo. Ellas son el signo de su misericordia, de un amor que le ha llevado a entregarse por nosotros y que, en todo su itinerario vital, se manifestó también en su compasión y cercanía hacia los que sufrían, los pobres, los enfermos y los pecadores, ofreciéndoles su consuelo, amor y perdón.

 (Fuente: David Amado Fernández, revista Magníficat)

Lecturas de la Misa de este Domingo.

http://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/?f=2022-04-24




sábado, 16 de abril de 2022

TAMBIÉN NOSOTROS RESUCITAREMOS

 DOMINGO DE PASCUA DE LA RESURRECCIÓN DEL SEÑOR (Juan 20, 1-9)

             La última palabra que Dios dirigió a Jesús en respuesta a su fidelidad no fue la muerte, sino la vida. La muerte no tiene la última palabra, y así como Él ha resucitado, también nosotros resucitaremos. Ahí radica la esperanza cristiana, detonada por el encuentro con el Cristo victorioso de la muerte, como en el caso de María Magdalena, que no puede reprimir el  deseo de  anunciarlo a los demás, y vivir una vida nueva.

            La Resurrección de Cristo es un hecho humanamente inexplicable, pero que no podemos negar. Sentimos la necesidad de afirmarlo sin vacilaciones, aun en medio de nuestras debilidades e inconsistencias.

            Que María, la Madre de Nuestro Señor, nos ayude a penetrar  cada vez más en la alegría  de la Resurrección, a fin de convertirnos en luz a la hora de proclamarla a los cuatro vientos.

 

(Fuentes: José Ramón Busto, sj. Evangelio Diario en la Compañía de Jesús – David Amado Fernández, revista Magníficat)

 Lecturas de la Misa de este Domingo.

http://www.ciudadredonda.org/calendario-lecturas/evangelio-del-dia/?f=2022-04-17