miércoles, 24 de diciembre de 2025

Admirabile Commercium

 Solemnidad de la Natividad del Señor  (Juan 1,1-18)

¡Feliz Navidad!

Lo que se nos ofrece escapa a todo cálculo. En algunas latitudes, mediante el regateo, comprador y vendedor llegan a ponerse de acuerdo sobre el precio de un determinado producto. Pero qué podemos ofrecerle nosotros a Dios. Es él, el mismo Jesús, quien, siendo de condición divina, se abaja hasta nosotros, asume nuestra condición, paga el precio de nuestro rescate y nos obtiene la salvación.  Se trata de un admirable intercambio, no solo porque él asume nuestra humanidad para comunicarnos su divinidad, sino también por cómo se lleva a cabo. Por el abajamiento de la encarnación se hace uno de nosotros; por el de su pasión y resurrección, nosotros podemos participar de su naturaleza divina. Guiados por el anuncio, contemplemos por la fe y en los misterios de la Iglesia (en presencia de María y José) la palabra proclamada, para que nuestra vida sea transformada por la gracia de los sacramentos. El feliz intercambio (admirabile commercium) continúa en la liturgia que despierta en nosotros el estupor y al que solo podemos corresponder con la adoración y el agradecimiento.

(Fuente: David Amado Fernández, revista Magníficat)

 

Lecturas para la Misa de esta Solemnidad

https://www.dominicos.org/predicacion/homilia/25-12-2025/lecturas/




jueves, 18 de diciembre de 2025

LA ENCARNACIÓN DEL ADVIENTO

 

IV Domingo de Adviento ciclo A (Mateo 1, 18-24) – Campaña de Navidad de Cáritas.

 «Hoy la liturgia nos presenta una figura en la que el Adviento es casi una persona, una figura que encarna el Adviento: san José». Son palabras de  Benedicto XVI quien a su vez afirmó que, con su comportamiento san José superó el legalismo del Antiguo Testamento, anticipando la misericordia del Nuevo y así «encontró la unidad entre el amor y la regla, entre la justicia y el amor».

No debemos olvidar hoy la tradicional campaña navideña de Cáritas Diocesana que, bajo el lema: “MÍRAME”, nos invita a colaborar con nuestra oración y aportación económica en favor de nuestros prójimos más desfavorecidos.

Fuente: Benedicto XVI, selección de homilía por  David Amado Fernández, revista Magníficat.

Lecturas de la Misa de este Domingo.

https://www.dominicos.org/predicacion/homilia/21-12-2025/lecturas/



jueves, 11 de diciembre de 2025

BUSCANDO LO QUE NADIE EN EL MUNDO PUEDE OFRECER

 III Domingo de Adviento ciclo A (Mateo 11, 2-11)

            Al preguntar el Señor a los discípulos de Juan qué fueron a buscar al desierto, les interrogaba sobre qué esperaban de Juan. Es importante para nosotros porque todo lo que Jesús hace, y que se realiza de maneras determinadas en diferentes personas (los que recuperan la salud o la alegría, los que aprenden a dominarse o son capaces de perdonar…), responde a lo que todos deseamos en lo profundo de nuestro corazón. La gente buscaba en Juan lo que nadie en el mundo les podía ofrecer y la respuesta a ese deseo ahora se encuentra en Cristo. Por tanto, hemos de confrontar nuestro deseo de felicidad con el evangelio. La salvación que Jesús ofrece es, precisamente, lo que Juan anunciaba y nosotros necesitamos.

(Fuente: David Amado Fernández, revista Magníficat)

Lecturas de la Misa de este Domingo.

https://www.dominicos.org/predicacion/homilia/14-12-2025/lecturas/




sábado, 6 de diciembre de 2025

NO ESTAMOS AISLADOS

 Solemnidad de la Inmaculada Concepción (Lucas 1, 26-38)

             La tradición cristiana ha perpetuado este momento singular de la historia en el rezo del ángelus. Tres veces al día se nos hace presente la condescendencia de Dios y la cooperación, necesaria según el querer de Dios, de la Doncella de Nazaret. El rezo del ángelus hilvana nuestras tareas cotidianas para, respondiendo a todo lo que Dios nos da, ser «alabanza de su gloria».

Contemplando a la Virgen María, nos damos más cuenta de que no estamos aislados, sino que formamos parte de una historia que es conducida por Dios. Él cuenta con nosotros y nos da su gracia, pero espera nuestra colaboración. La elección y los dones de Dios que santifican individualmente a las personas se ordenan a la manifestación de su bondad y al bien de todos los hombres.

 (Fuente: David Amado Fernández, revista Magníficat)

Lecturas para la Misa de esta Solemnidad

 https://www.dominicos.org/predicacion/homilia/8-12-2025/lecturas/

 


miércoles, 3 de diciembre de 2025

Sin transigir con la apariencia

  II Domingo de Adviento ciclo A (Mateo 3, 1-12)

            Juan, con sus palabras, inhabilita todo lo que no se ordene a Cristo, es decir, todo lo que no vaya unido a un deseo sincero de conversión. No puede haber estrategia y ni siquiera los vínculos con Abrahán son garantía de nada. La salvación es el mismo Jesucristo, que viene para entregarse por nosotros y para que vivamos en él. El juicio es duro: «¡Raza de víboras!», grita Juan, porque ellas también se encuentran en el desierto, arrastrándose y dispuestas a morder para envenenar la esperanza. ¡Atención! Esperamos a Jesucristo, no a otro. Sin su ayuda, no podemos volvernos hacia él, pero podemos distinguir la disposición del encuentro.

 

Juan, con su vida austera, era un reclamo para sus contemporáneos. ¿Qué se podía encontrar en el desierto que no hubiera en Jerusalén? O, mejor, ¿por qué era conveniente que su predicación se realizara en el desierto? La actitud de Juan es difícil de entender pues resulta poco práctica. No responde a lo que nos sugeriría un profesional del marketing. O quizás sí, si verdaderamente fuera un experto en publicidad y comprendiera que el anuncio de Juan podía ser malinterpretado en cualquier otro ambiente. No promocionaba un producto que pudiera compararse a otro ya existente en un mercado bien surtido de la ciudad: hablaba de la llegada del reino de los cielos. Y debía hacerlo desde un lugar imposible en el que se viera clara su absoluta novedad.

 

En el reino se encuentra la respuesta definitiva a los deseos del hombre: es Dios que viene. El bautismo que Juan administraba indica la disposición; el de Jesucristo señala el don que hace de sí mismo. Nosotros necesitamos y deseamos, pero es él quien nos da en abundancia. La vida de Juan era testimonio: su vestido había quedado reducido a lo que exigía el pudor y su alimentación a lo que aseguraba la supervivencia. La inminencia del reino impide toda componenda. Se dispensa la misericordia, pero no se transige con la apariencia.

 (Fuente: David Amado Fernández,  revista Magníficat)

 

 Lecturas de la Misa de este Domingo.

https://www.dominicos.org/predicacion/homilia/7-12-2025/lecturas/